El desarrollo de la arqueología bíblica ha tenido diferentes periodos que la han marcado, a saber:
Antiguos:
Aunque consideremos a la arqueología como una ciencia moderna, es necesario reconocer el hecho de que muchos autores a lo largo de la historia han dejado documentos valiosos que son hoy un elemento de trabajo imprescindible. Entre muchos de ellos los históricos más importantes son
Flavio Josefo,
Orígenes,
Eusebio de Cesarea
y el Diario de Etheria.
Antes del Mandato Británico:
Las primeras exploraciones arqueológicas comenzaron en el Siglo XIX primero por parte de europeos y después de israelíes. Uno de los arqueólogos bíblicos de esa época de renombre, entre muchos otros, fue Edward Robinson quien descubrió varias ciudades antiguas.
En 1865, patrocinado por la Reina Victoria, se funda la Fundación Palestina de Exploración (Palestine Exploration Fund) y en 1867 se llevan a cabo importantes trabajos alrededor del Templo de Jerusalén por parte de Charles Warren y Charles Wilson, de ahí viene el célebre "Arco de Wilson".
En 1870 se funda la sociedad de exploración palestina estadounidense (American Palestine Exploration Society), mientras un joven francés de tan solo 21 años, Charles Clermont-Ganneau, llegaba a Tierra Santa para estudiar dos inscripciones notables: la Estrella de Mesha en Jordania y la inscripción del Templo de Jerusalén.
Para 1890 entraría en escena otro genio, que pasaría a la historia como el "padre de la arqueología palestina": Sir Flinder Petrie, quien sentaría las bases de una exploración metodológica y daría una gran importancia al análisis de la cerámica como pista arqueológica.
En 1889 los dominicos abrirían en Jerusalén un centro de estudios que llegaría a ser del primer orden en el plano de la arqueología bíblica: l’École Biblique et Archéologique Française, en la cual se destacarían en sus inicios personajes como M-J. Lagrance y L. H. Vincent.
Guillermo II de Alemania auspiciaría en 1898 la Deutsche Orient Geselschaft y así muchos otros abrieron las puertas al desarrollo de una disciplina naciente y entusiasta, aunque en este tiempo inicial las investigaciones estaban dirigidas sólo a demostrar la historicidad de los hechos bíblicos.
Durante el Mandato Británico de Palestina (1922 - 1948): La investigación y exploración de Tierra Santa aumentó considerablemente durante este tiempo y fue dominado en gran parte por la genialidad de William Foxwell Albright, C. S. Fischer, los jesuitas, los dominicos y muchos otros. Pero esta época de tanto avance y actividad para la arqueología bíblica se vería cerrada con broche de oro: el descubrimiento de Qumrán en 1947 y cuyas excavaciones serían dirigidas en especial por el francés Roland de Vaux.
Después del Mandato Británico:
1948 marca el inicio de una nueva época política y social para Tierra Santa con la fundación del Estado de Israel y con ello entran en escena los arqueólogos israelíes. En una primera fase las excavaciones se hicieron preferiblemente en territorio del Estado, pero después de la Guerra de los Seis Días estas se extendieron también a los territorios ocupados de Judea y Samaria. Destaca el nombre de la señora Kathleen Kenyon, que dirigió las excavaciones de Jericó y el Ofel de Jerusalén.
La señora Chrystall Bennet condujo las excavaciones de Petra y la Ciudadela de Ammán. Destacan los museos arqueológicos de los franciscanos y de los dominicos de Jerusalén.
