"El propósito de la arqueología bíblica es clarificar e iluminar los textos bíblicos y contenidos a través de la investigación arqueológica del mundo bíblico", escrito por J.K. Eakins en un ensayo de 1977 en Benchmarks in Time and Culture .
Bryant G. Wood escribió: "El propósito de la arqueología bíblica es aumentar nuestra comprensión de la Biblia y por tanto, su gran logro, a mi modo de ver, ha sido la extraordinaria iluminación de... el tiempo de la monarquía israelita" (en Biblical Archaeology Review, May-June, 1995, p. 33).
En una declaración acerca de la arqueología bíblica, Robert I. Bradshaw comentó: "Es universal y virtualmente aceptado que el propósito de la arqueología bíblica no es probar la Biblia, sin embargo... así como la arqueología arroja luz en esa historia, esta es importante para los estudios bíblicos" .
El arqueólogo estadounidense William Dever contribuyó en el artículo "Arqueología" en The Anchor Bible Dictionary (ver "Anchor Bible Series"). En el mismo reitera su percepción de los efectos negativos de la estrecha relación que ha existido entre la arqueología sirio-palestina y la arqueología bíblica de Tierra Santa, lo que ha causado que, especialmente, los arqueólogos estadounidenses en este campo, se retrasen frente a la nueva "arqueología procesual" en la región, y considera: "Subrayando mucho escepticismo en nuestro propio campo [en lo que se refiere a la adaptación de conceptos y métodos de una "nueva arqueología"], uno sospecha que la asunción (aunque no expresada e incluso inconsciente) de que la Palestina antigua, especialmente de Israel en el periodo bíblico, fue única, de alguna manera "superhistóricamente" no gobernada por los principios normales de la evolución cultural" y sostiene que "...la "nueva arqueología" de los años 70 y 80, se volvió pasada de moda antes de que pudieramos comprenderla"[36] (p. 357).
Dever encontró que la arqueología sirio-palestina ha sido tratada en los institutos estadounidenses como una subdisciplina de los estudios bíblicos. Se esperaba de los arqueólogos estadounidenses que trataran de "proveer evidencias históricas válidas de episodios de la tradición bíblica" en esta región. De acuerdo con Dever "la más ingenua [concepción acerca de la arqueología siro-palestina] es que la razón y el propósito de la "arqueología bíblica" (y, por extrapolación, de la arqueología siro-palestina) es simplemente delucidar la Biblia o las tierras de la Biblia".
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El Profesor de arqueología del Cercano Oriente, William G. Dever escribe:
Hasta hace una generación los arqueólogos bíblicos hablaban con confianza de la "revolución arqueológica" de William Foxwell Albright. Esta seguramente realzaría nuestra comprensión y apreciación de la Biblia y su mensaje atemporal - el cual fue pensando para ser absolutamente esencial a nuestra querida condición cultural occidental. La Biblia y la "Cultura Occidental" como fueron concebidas anteriormente, luchan por sus vidas. No sólo la arqueología moderna no pudo ayudar a confirmar la tradición antigua, sino que parece más bien tratar de socavarla. Este es un secreto, no bien guardado, de los arqueólogos profesionales.
El fallo de la "revolución arqueológica" significa el intento de ocupar el penoso término medio, no el extremo escepticismo o la ingenua credulidad. No se puede volver al tiempo en el cual la arqueología presumía de "probar la Biblia". La arqueología como se practica en la actualidad debe tener la capacidad de desafiar, y confirmar, los relatos bíblicos. Algunos cosas descritas sucedieron realmente, pero otras no. Las narraciones bíblicas acerca de Abraham, Moisés, Josué y Salomón probablemente reflejan algunos recuerdos históricas de pueblos y lugares, pero los "grandes personajes" de la Biblia son irreales y contradichos por las evidencias arqueológicas. Algunos antecesores de los israelitas probablemente escaparon a la esclavitud de Egipto, pero no hubo una conquista militar de Canaán y muchos, sino casi todos los israelitas, en tiempos de la monarquía, fueron politeístas. El monoteísmo fue un ideal de los escritores bíblicos. ç
La arqueología no puede dilucidar cuál es el significado de los supuestos eventos descritos en la Biblia. Esa es una decisión enteramente personal. La arqueología no puede responder a esta pregunta. Esta sólo puede dar su visión. (Dever, 2006).
algunos textos
AA.VV., Bethlehem 2000, Bethlehem, 1997.
Bultmann R., Nuovo Testamento e mitología, Morcelliana, Brescia, 1970 (tr. es. Nuevo Testamento y mitología).
Baldi D., Guida di Terra Santa, Gerusalemme, 1973.
Barr J., The Bible in the Modern World, SCM, London, 1977 (tr. es. La Biblia en el mundo moderno).
Biblical Archeological Review, Washington.
Bultman R., Die Geschichte der Johannes, Vandenhoek, Göttingen 1921 (tr. es. La historia de la tradición sinóptica).
Fritz V., Introduzione all´Archeologia biblica, Brescia, 1991.
Mannucci Valerio, Bibbia come Parola di Dio, Introduzione generale allá sacra Scritura, Queriniana, Brescia, Italia, 1987 (tr. es. La Biblia como Palabra de Dios, Introducción general a las Sagradas Escrituras).
Mc Intosh J., The Archeologist Handbook, London, 1986.
Morphy O'Connor Jr., La Terra Santa, guida storico archeologica, Bologna, 1996.
7q5: Cambiar la pregunta, Rodas, Albeiro, Trabajo de investigación presentado al profesor y papirólogo Joan Maria Vernet, Instituto Teológico Salesiano, Cremisan, Israel.
J. González Echegaray, Arqueología y evangelios, Verbo Divino, Estella, 1994.
